Esa tela larga, a veces corta, que a primera vista emociona, asusta, enamora o confunde (o todo a la vez).
¿Por donde empezar? ¿Es fácil de usar? ¿Muy complicado?
La respuesta: Depende.
Depende de cuánto le dediques a practicar, de cuanta confianza en ti misma tengas de que lo lograrás.
Es el portabebé mas versátil que hay, por lo que aprender a usarlo bien y sacarle todo el partido posible vale todo el esfuerzo que puedas dedicarle.
Si recién empiezas y tu bebé es pequeño aún, un fular de gramaje bajo-medio 100% algodón será perfecto para que inicies la aventura.
¿Por qué no uno súper caro con combinaciones alucinantes en su composición, gramaje alto y una talla corta súper chic traído del último rincón del mundo? Porque al inicio es mas facil aprender nudos básicos con fulares manejables, no muy gruesos, de fácil mantenimiento y que encuentres en las tiendas físicas o virtuales más cercanas a ti. No te preocupes, si le agarras el gusto lo dominarás rápido y seguro caes en el vicio y te animas a probarlo todo ;)
- El truco: Tensionar bien punto por punto.
Una buena tensión, correcta postura tuya, y las capas necesarias de tela (hay muchisimas maneras de anudar) hacen la diferencia.
Fulares gruesos o de muy alto gramaje.
Puede que si tu bebé ya tiene mas de un año o pesa mas de 12 kilos te emocione la idea de tener uno de gramaje alto. Pero OJO, no todos son fáciles de domar y anudar (que sean manejables) y requieren fuerza para hacer un simple nudo. Y si no son hechos con una tecnología especial, suelen ser más gruesos y calurosos.
Sobre las tallas (largos) me extenderé mas en otro post, pero adelanto que una talla base suele ser la 6 si eres de contextura media ;)
Conclusión: ¡Anímate! El portabebés perfecto no existe. Dependerá de tus necesidades y las de tu bebé. Pero si aún le quieres dar una oportunidad y necesitas ayuda personalizada no dudes en buscarla.


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